domingo, 8 de abril de 2012

Diario




Aunque sospecho que me dedico a algo, aún no logro identificar a que me dedico…por ende cualquier intento de conversación, de conocer a alguien, de entablar alguna relación, se ve impedido con el himno más importante de las conversaciones: declamar nuestra ocupación..y si esta no se identifica claramente , la conversación, el intercambio comercial de los caracteres se ve impedido ..Mas allá de la primera impresión física , los ojos, el rostro, las manos, la ocupación hace las veces de cortina musical a cualquier encuentro…luego el interpelador una vez informado de esta, puede tranquilamente seguir con su encuentro , profundizarlo o quizás desecharlo…sin ese himno se corta cualquier bienvenida …Con ese pequeño gesto se completa la personalidad entera, donde deriva la economía , el porvenir incluso el ánimo…la ocupación es el alma moderna…


“Si fuera rico, ni en sueños se me ocurriría dar la vuelta al mundo. Cierto es que no estaría nada mal. Pero la perspectiva de conocer tan fugazmente otros países no me entusiasma en absoluto. En general, desdeñaría la idea de ampliar mis conocimientos, como suele decirse. Más que el espacio y la distancia me atraerían la profundidad, el alma…” ( Robert Walser. Jakob von Gunten)



Extraño que no tenga absolutamente ningún rito, ni celebración, ni solemnidad ..Un hombre sin ritos roza la animalidad..Pero ninguna fecha, ninguna festividad significa algo para mí, estoy en las cloacas de la cultura… incluso la figura del individuo me es incómoda… Todo animal arrojado del palacio de la cultura y que está condenado a verla desde su jaula, se expresa con lo que más odia, en este caso la gran farsa gnoseológica de la individuación, peligro inminente de esta civilización y droga inmediata del arte. Lo que llaman cultura sólo sirve, quizás, de soporte para inspeccionar el misterio. Si es que puedo mencionar alguna fiesta que me compete es esa , celebrarse como fragmento libre del universo…(aunque cuando actúa libre sabe que no lo es, la libertad se actúa , no se vive ) cuando Kant decía que ya pararse de la silla generaba un acto de quiebre libertario universal …le encontraba la razón y por ende lo encontraba ridículo y me echaba a reír …quizás ahí estaba mi rito, romper el devenir parándome y sentándome de la silla …




No he podido quitarme esa costumbre de escribir aforismos, en definitiva me temo que son ya millones los que he escrito, decía, pensé, y haría bien en comenzar a aniquilarlos, porque no tengo la intención de que un día se empapelen con ellos las salas de hospital y las paredes de las rectorías, como con Goethe, Lichtenberg y compinches, decía, pensé. Como no he nacido para filósofo, me he convertido, de forma no totalmente inconsciente, tengo que decir, en aforístico, en uno de esos repulsivos participantes en la Filosofía, de los que hay a millares, decía, pensé. Con ocurrencias muy pequeñas, aspirar a efectos muy grandes, y engañar a la Humanidad, decía, pensé. En el fondo, no soy otra cosa que uno de esos aforísticos que son un peligro público y, que con su ilimitada falta de escrúpulos y su incurable frescura se mezclan con los filósofos como los ciervos volantes con los ciervos, decía, pensé….Hablo todo el tiempo de ciencias del espíritu y ni siquiera sé qué son esas ciencias del espíritu, no tengo la menor idea, decía, pensé, hablo de filosofía y no tengo la menor idea de filosofía, hablo de la existencia y no tengo la menor idea de ella, decía. Nuestro punto de partida es siempre sólo que no sabemos nada de nada, y ni siquiera tenemos idea de ello, decía, pensé. Ya en cuanto comenzamos algo, nos asfixiamos con los inmensos materiales de que disponemos en todas las esferas, ésa es la verdad, decía, pensé. Y aunque lo sabemos, abordamos una y otra vez nuestros, así llamados, problemas del espíritu, nos aventuramos en lo imposible: engendrar un producto del espíritu. ¡Qué locura!...” (Thomas Bernhard. El malogrado)




Kafka anota en su diario el 2 de agosto de 1914 “Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Por la tarde fui a nadar…” esa frase célebre (para mi quizás una de las mejores de la historia) devela todo un misterio…no fue una frase pensada para un trabajo literario , ni para un aforismo pomposo, solo declamo un genuino estado de ánimo, un “fui a nadar” poderoso frente a la nimiedad de la destrucción del mundo…lograr que todo en nuestra vida, hasta el acto mis ínfimo, tenga el mismo peso del apocalipsis es señal que se ha llegado a una cumbre desconocida del mundo. Observar la existencia desde un lugar donde nadie ha llegado…la historia es impotente haga lo que haga, frente al infierno personal…aunque lo construya, lo delimite, lo aplaste …Seguir el flujo de la vida, acceder genuinamente al ser, olvidar el ruido…




"Solamente, no haber podido nunca comprender adentro, en los huesos, que lo substancial no somos nosotros, nuestro proceder, nuestros zapatos, nuestros amores, nuestros sentidos, nuestras costillas, nuestras ideas, sino el universo infinito y la sociedad aclamándolo..." (Pablo de Rokha.Poesía funeraria)



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